“Es lamentable darnos cuenta que tantas personas tras la fachada y la apariencia, no saben por qué o para qué viven; ya nos advertía el evangelio, de qué le sirve al ser humano ganar todo este mundo si al final pierde su vida, pierde el sentido de la vida”.
“Esta crisis que vive nuestro mundo nos debe hacer pensar…padres de familia, dirigentes de comunidad, políticos nuestros, cuántos piden al Señor el don de la sabiduría para ser buenos educadores de sus hijos, para ser buenos gobernantes, para ser buenos legisladores. ¿Se guían por la sabiduría de Dios?, o por intereses inconfesables que no soportan la luz de la verdad”.
“La palabra nos hace reflexionar porque precisamente esta epidemia tan cruel que está azotando a nuestro país y que está llevándose tantas vidas, que bien nos hace recordar el salmo que nos dice: enséñanos a calcular nuestros años y toda nuestra vida será alegría y jubilo, no perdiendo el tiempo acumulando cosas que ahí se quedan, acumulando riquezas mal habidas, provenientes del crimen, de la extorsión, de la muerte, del tráfico de estupefacientes, del tráfico de personas, de qué sirve todo eso si llega el momento en el que se dice hasta aquí, enséñanos a calcular nuestros años y toda nuestra vida será alegría y jubilo”.
“Nada tiene el precio de una conciencia limpia y en paz, se podrán comprar cosas, se podrá defraudar y acumular riquezas mal habidas, pero tarde o temprano ahí está la conciencia que nos dice, no te es lícito”.








