Las informaciones de la salida de Dan Coats como director de Inteligencia Nacional llevaban varios días circulando y este domingo Donald Trump se encargó de confirmarlo vía Twitter.
Coats dejará el puesto el 15 de agosto y será relevado por el congresista de Texas John Ratcliffe, uno de los legisladores republicanos más leales al presidente.
El mensaje no aclara si se trata de un despido o de una renuncia, pero el contexto dejaba claro que uno u otro se producirían pronto: el mandato de Coats ha estado marcado por las diferencias con el presidente, que ha llegado a desautorizar abiertamente a los servicios de Inteligencia respecto al riesgo de Rusia y la injerencia electoral.
Coats, de 76 años, llegó al equipo de Trump tras haber servido como senador por Indiana y como embajador en Alemania durante la Administración de Bush hijo.
La llegada de un republicano tradicional a la Dirección de Inteligencia Nacional debía servir para pacificar a las agencias con el nuevo presidente, que justo antes de jurar el cargo había cuestionado sus investigaciones sobre la interferencia electoral del Kremlin en los comicios de 2016.
En un informe conjunto, la CIA, el FBI y la NSA acusaban a Vladímir Putin de haber orquestado una campaña de interferencia para favorecer la victoria de Trump frente a la Hillary Clinton. Y el republicano lo cuestionó.cortesíaelpaís








