Al menos veinte personas han sido detenidas este domingo tras una nueva batalla campal entre la Policía y los manifestantes contra la suspendida ley de extradición a China, que pretendían llegar a la Oficina del Gobierno central como la semana anterior.
Para impedirles su objetivo, ya que el domingo pasado atacaron vandálicamente el edificio y dañaron sus símbolos nacionales, los antidisturbios han disparado numerosas rondas de gases lacrimógenos.
Así han conseguido hacer retroceder fácilmente a los cientos de manifestantes, sobre todo jóvenes y adolescentes, que habían ocupado la calle que lleva hasta la Oficina de Enlace, en el Distrito Oeste y cerca de la terminal del ferry a Macao.
Tras los arrestos, la batalla siguió por el centro de Hong Kong, hacia donde los antidisturbios empujaron a miles de jóvenes, que montaban barricadas y les arrojaban adoquines y barras arrancadas del mobiliario urbano. Disparando inmumerables rondas de gases lacrimógenos, los agentes inundaron de humo y un ambiente irrespirable las estrechas calles del centro, entre los gritos de la multitud.
A pesar de sus intentos de hacer frente a la Policía parapetándose bajo sus paraguas, al modo de la «tortuga romana», se han ido retirando en dirección al Distrito Central a medida que los antidisturbios avanzaban. Al mismo tiempo, otro destacamento de agentes se ha desplegado por una calle paralela para llevar a cabo una maniobra envolvente que ha cazado a un pequeño grupo de manifestantes.cortesíaabc.es








