Gritando ¡JUSTICIA! protestaron los empleados de la empresa empacadora Corsa (ubicada en Puerto Cortés) frente a los juzgados de San Pedro Sula.
El dilema es que hay un fallo en una sentencia que enfrenta la empresa que obligaría a los dueños de la misma a hacer un cierra definitivo de operaciones.
Esto dejaría sin empleo, en la calle, a alrededor de 100 empleados directamente y otros 400 indirectamente.
A la protesta los empleados que participaron llevaron el ganado con el que trabajan dentro de un camión pidiéndole justicia a las autoridades para no cerrar la empresa. SA