Las personas dedicadas a realizar tramites dentro del Instituto de la Propiedad claman ante las autoridades gubernamentales porque se les deje trabajar.
A los tramitadores recientemente se les prohibió el ingreso a esas instalaciones aduciendo las autoridades que están coludidos con algunos empleados para hacer cobros indebidos a los usuarios del sistema.
Sin embargo estas personas aseguran que realizan un trabajo honrado y que han sido victimas de calumnias y difamaciones por el simple hecho de la naturaleza de la actividad que ejecutan.
No obstante, apuntaron que son un grupo organizado con mas de 40 años de existir y con 70 miembros entre los cuales hay personas con capacidades especiales, y de la tercera edad y otros que necesitan llevar el sustento diario a sus hogares. ER