Un llamado a vivir en alegría es el mensaje de la Iglesia Católica en la homilía del tercer domingo de adviento.
Un llamado a la fiesta, la alegría y el gozo abriendo el corazón a Dios para que habite en medio de la persona y la familia.
Permanecer y estar siempre alegre en el Señor, aun en los momentos mas oscuros porque la paz de Dios inunda los corazones.
“Señor Jesus tu eres el que puede mas que yo, ven atraer la paz a nuestro mundo, ven donde predomina de la mentira, la violencia e injusticia llega como el promotor de paz ayúdanos a ser agentes y promotores de la alegria”.ER