La ejecución de Christa Gail Pike en Tennessee no ha podido completarse.
De acuerdo con testigos y su equipo legal, la mujer de 50 años recibió dos dosis de pentobarbital, pero continuó con signos vitales y fue escuchada respirando con fuertes ronquidos durante el procedimiento.
Su equipo de defensa presentó una moción para detener cualquier progreso adicional del procedimiento fallido, afirmando que ella permanece viva.
Testigos vieron salir de la prisión a una ambulancia con sirena, después de la hora de la ejecución









