El Secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, lanzó una severa advertencia a los ciudadanos extranjeros que hayan ejercido el voto sin contar con la elegibilidad legal exigida por las leyes federales. Durante su intervención, el funcionario enfatizó que las agencias federales de control implementan un monitoreo exhaustivo para identificar y procesar a quienes violen las normativas electorales del país.
Las autoridades de la dependencia confirmaron un balance operativo que registra hasta el momento 10 condenas formales, 37 acusaciones interpuestas y un total de 53 arrestos por la vía penal, sumados a 100 detenciones de carácter administrativo. Asimismo, las dependencias de investigación mantienen abiertos más de 1.600 casos activos y procesan un volumen superior a las 300.000 pistas remitidas por diversas instancias.
Como parte del despliegue operativo más reciente, el Departamento de Justicia hizo oficial una acusación penal dirigida a 10 extranjeros en el estado de Minnesota, a quienes se les imputa haber sufragado de manera fraudulenta en procesos electorales. Estas acciones buscan sentar un precedente firme sobre las consecuencias jurídicas y migratorias a las que se enfrentan quienes incurran en delitos de sufragio no autorizado.
El gobierno federal reiteró que la fiscalización electoral se mantendrá rigurosa en todo el territorio estadounidense para salvaguardar la integridad de las votaciones. Las autoridades hicieron un llamado a la comunidad internacional y a las poblaciones residentes a respetar estrictamente los marcos legales sobre elegibilidad electoral para evitar penas de cárcel y procesos de deportación.









