El asesinato de Josué Alejandro Meza Bejarano, de 22 años, continúa generando consternación entre familiares, amigos y personas que lo conocían. El joven trabajaba como taxista VIP y, de acuerdo con mensajes difundidos tras su muerte, también era miembro activo de una congregación de Testigos de Jehová.
Meza Bejarano fue encontrado sin vida la mañana del domingo 20 de septiembre, dentro de un vehículo color azul que permanecía estacionado en una gasolinera del sector de El Sauce, Tegucigalpa. Un guardia de seguridad habría alertado sobre la presencia del joven, quien se encontraba maniatado de manos y pies.
Según el reporte preliminar, el automóvil habría sido dejado en el lugar desde la tarde del sábado 19 de septiembre. Las primeras investigaciones apuntan a que el joven habría sido privado de su libertad en la colonia La Travesía y posteriormente trasladado hasta el sector donde fue localizado. Hasta ahora, las autoridades no han establecido el móvil del crimen ni reportado capturas relacionadas con el caso.
Tras conocerse su muerte, familiares, amigos y miembros de su congregación compartieron mensajes de despedida y solidaridad en redes sociales. Entre las publicaciones se recordó al joven como una persona alegre, humilde y comprometida con su fe, además de expresar fortaleza para sus seres queridos en medio del dolor.
En los mensajes de la congregación también se destacó su participación religiosa, señalando que “servía fielmente como anciano y precursor regular del tiempo completo”. “Vuela alto, hermano, Jehová está contigo”, fue una de las frases compartidas en su memoria, mientras continúa la exigencia de esclarecer las circunstancias que rodearon su asesinato.









