El informe PISA, uno de los más grandes del mundo en tema de educación, registró una fuerte caída a nivel global y los peores resultados para los países miembros de la OCDE, la organización de las economías más desarrolladas del mundo.
En una prueba que evaluó a estudiantes de 91 países, las habilidades relacionadas con lectura mostraron retrocesos importantes en muchos países. América Latina mostró resultados mixtos, con Uruguay y Chile liderando la región en distintas áreas.

La última edición de las pruebas PISA dejó una señal preocupante para los sistemas educativos de los países de ingresos altos. Los estudiantes de 15 años registraron nuevas bajas en lectura, matemática y ciencias, tras el fuerte retroceso observado luego de la pandemia.
La situación es más marcada en comprensión lectora, donde la caída incluso ganó velocidad.
En los 23 países que participaron de todas las evaluaciones desde 2000, el desempeño actual de los alumnos de 15 años en lectura y matemática equivale al que mostraban jóvenes de un año menos hace una década. En esta evaluación, una brecha de 20 puntos permite estimar una diferencia cercana a un año de escolaridad, según un informe de The Economist.
Las disrupciones que provocó el COVID-19, las faltas reiteradas a clase y el tiempo que los jóvenes pasan frente a las pantallas figuran entre las posibles explicaciones.
Los sistemas asiáticos conservan los primeros lugares de la clasificación. Estonia se mantiene como el mejor sistema educativo de Occidente; Turquía avanza con rapidez y Gran Bretaña logró ubicarse entre los diez mejores en las tres materias, con una mejora en ciencias.










