El fiscal general de Florida, James Uthmeier, presentó una demanda contra Netflix en la que acusa a la plataforma de rastrear a los niños a través de los perfiles infantiles y crear así un negocio de publicidad que había prometido que nunca desarrollaría.
«Netflix les dijo a las familias de Florida que podían pagar una cuota mensual para escapar de la vigilancia de las grandes tecnológicas. Eso era falso», afirmó Uthmeier en un comunicado.
La demanda, presentada en un tribunal del condado de St. Johns, sostiene que la compañía registra miles de millones de datos de comportamiento (qué dispositivos se usan, desde dónde y qué contenidos se ven, se pausan, se rebobinan, se buscan o se abandonan) y los emplea para entrenar sus algoritmos y sostener su negocio publicitario.
El estado alega que Netflix vende los perfiles infantiles como un espacio propio del niño, apto para menores de 12 años, y asegura a los padres que ahí no hace publicidad basada en el comportamiento.
Alega que eso es una verdad a medias, porque la empresa analiza lo que ven los niños con los mismos sistemas que aplica a los adultos.
Piden medidas para proteger a los niños en la plataforma
La demanda contrasta estas prácticas con las declaraciones que la compañía hizo durante años. En 2015, su entonces director ejecutivo, Reed Hastings, afirmó que no habría «publicidad en Netflix, punto». En 2020 la compañía aseguró: «Nosotros no recogemos nada», pero en 2022 lanzó finalmente su plan con anuncios.
Los cargos contra Netflix incluyen vulnerar la ley de Florida contra las prácticas comerciales engañosas y la Carta de Derechos Digitales del estado, entre ellos la venta de datos personales sensibles de menores identificados como tales sin consentimiento previo.









