El Ejército de Jordania interceptó y destruyó 10 de los 13 misiles balísticos procedentes de Irán que ingresaron en su espacio aéreo durante las últimas horas, mientras que los otros tres terminaron en áreas remotas, lejos de zonas habitadas. Las Fuerzas Armadas jordanas aseguraron que no se registraron víctimas como consecuencia del ataque y que equipos especializados fueron desplegados para asegurar los lugares donde cayeron restos de los proyectiles.
Las autoridades jordanas indicaron que la respuesta de sus sistemas defensivos se realizó conforme a los procedimientos operativos establecidos. El portavoz de las Fuerzas Armadas afirmó que “no se registraron lesiones ni pérdidas de vidas” después de la incursión.
Los tres misiles que no fueron destruidos por las defensas aéreas cayeron en sectores alejados de las concentraciones de población. Las autoridades no informaron inicialmente de daños materiales asociados a esos impactos y activaron equipos especializados para inspeccionar y asegurar los lugares afectados.









