La crisis climática en Honduras comienza a trasladarse al mercado laboral. Empresarios de la región sur advirtieron que la combinación de sequía, mayores costos de producción y pérdidas en actividades agrícolas y acuícolas podría provocar la desaparición de entre 6.000 y 8.000 empleos durante los próximos seis a ocho meses.
Carlos Zelaya, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industria del Sur (CCISur), pidió al Gobierno acelerar las medidas financieras para evitar que las empresas reduzcan sus operaciones o terminen cerrando.
“Estamos en niveles críticos”, afirmó Zelaya, quien señaló que el problema ya afecta a distintos sectores productivos de la región y no únicamente a la industria camaronera.
La zona sur ha recibido menos del 30% de las lluvias registradas en 2024, una reducción que ha golpeado directamente la producción y elevado el riesgo de pérdidas en diferentes actividades.
Entre los sectores más afectados se encuentran el camarón, la caña de azúcar y el melón, además de otros rubros agrícolas y acuícolas que dependen de la disponibilidad de agua.
En el caso de la producción camaronera, Zelaya señaló que la mortalidad está aumentando y podría superar el 30%, mientras los productores de otros cultivos también enfrentan dificultades para mantener sus niveles de producción.
Preocupación en la zona sur
A la falta de agua se suma otro problema que presiona las finanzas de las empresas: el aumento de los costos de producción, particularmente por el precio de los combustibles.
La combinación de ambos factores ha reducido el margen de maniobra de los productores, que ahora necesitan capital para mantener sus operaciones mientras enfrentan menores niveles de producción.
La CCISur estima que, el impacto potencial sería todavía mayor si la crisis se extiende al conjunto de la agroindustria de la región, donde, según Zelaya, unos 50.000 empleos están vinculados a estas actividades.
El sector empresarial busca mecanismos financieros que permitan evitar que la crisis climática se transforme en una crisis de solvencia.
Una de las propuestas consiste en readecuar y refinanciar las deudas que actualmente mantienen los productores y empresas, de manera que puedan obtener mayor margen para enfrentar las pérdidas sin deteriorar su clasificación dentro del sistema financiero.









