La exdiputada y actual viceministra de Derechos Humanos, Kathia Crivelli, llegó a los tribunales en calidad de ofendida dentro del proceso que se sigue contra el exdiputado Bartolo Fuentes por el presunto delito de violencia contra la mujer.
Crivelli aseguró que no se trata de una persecución política y manifestó que estuvo anuente a dialogar con Fuentes. “Lo mío sí fue político, pero fue una agresión”, afirmó, al defender la acusación presentada en su contra y reiterar que los hechos denunciados ocurrieron en el marco de una confrontación política.









