Era el 1 de agosto de 1926. Un día lluvioso, según los cuentos populares, que terminó siendo la fecha de nacimiento del único equipo de fútbol profesional de toda la ciudad: la Società Sportiva Calcio Napoli.
Nápoles es una ciudad que, incluyendo al conurbano, cuenta con casi 3 millones de habitantes. Una ciudad fundada por los griegos, que vio pasar romanos, austríacos, franceses y españoles. Una ciudad que fue reino independiente, que tiene un idioma propio y una cultura única.
En términos tangueros: una “mezcla milagrosa de sabihondos y suicidas”. Tan humana, en lo bueno y en lo malo, que el escritor napolitano Luciano De Crescenzo la definió como “la última esperanza que le queda a la raza humana”. Como toda sociedad que vive en el extremo, busca afirmación social en el fútbol. En un único equipo de fútbol, el que representa a la ciudad, a un pueblo entero.
Hoy, 1 de agosto de 2026, la SSC Napoli cumple un siglo. Fueron 100 años de alegrías y sufrimientos. Principalmente sufrimientos. En las primeras dos temporadas tras su fundación, el club sufrió dos descensos. Y así, durante más de cincuenta años, la historia del Napoli estuvo marcada por fracasos, con la única alegría representada por una Copa Italia ganada jugando en la B.









