La ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Villavicencio, aseguró este viernes que el nuevo golpe arancelario del presidente de EE.UU., Donald Trump, obedece a la necesidad de paliar una difícil situación fiscal derivada del alza desmedida de los recursos que invierte Washington para sostener los conflictos bélicos en los que está implicado.
“Las medidas obedecen a una situación de déficit fiscal, de crisis por cuenta de un gasto excesivo en torno a la guerra que está sosteniendo [EE.UU.] con Irán, el gasto militar desproporcionado que está realizando este país para querer dominar el mundo de forma unilateral. Está muy claro que ese no es el camino”, expresó la alta funcionaria a la prensa.
En la víspera, el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, anunció un nuevo arancel de entre 10 % y 12,5 % para mercancías procedentes de 60 países que, en opinión de la Casa Blanca, no han hecho esfuerzos suficientes para erradicar el trabajo forzoso en las cadenas de suministro.
“Los socios comerciales que se hayan comprometido a adoptar y aplicar eficazmente la prohibición de importar productos procedentes de trabajo forzoso tendrán un arancel del 10 %, y los socios comerciales que no hayan adoptado dicha prohibición tendrán un arancel del 12,5 %“, se detalla la hoja informativa publicada por la oficina de Greer. Por adopción de la prohibición del trabajo esclavizado se refieren a lo que se estipula en la guía operacional para importadores elaborada por el Gobierno de EE.UU.
El ‘arancelazo’ en América Latina
En la lista que presentara Greer a inicios de junio figuran socios preferentes de EE.UU. en América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela. Las mercancías de la mayor parte de esas naciones serán gravadas con un impuesto adicional de 12,5 %, mientras que el arancel para los productos ecuatorianos y mexicanos será de 10 %.
Brasil, golpeado con un ‘tarifazo’ de 25 %, dirigido a buena parte de su oferta exportadora, rechazó ese pechaje y advirtió que tomaría medidas recíprocas para enfrentarlo. De conformidad con lo anunciado, en la víspera, Brasilia ofreció detalles de lo que haría para revertir el ‘arancelazo’ adicional.
“Ante el carácter completamente arbitrario e injustificado de los aranceles anunciados contra Brasil, iniciaremos de inmediato los trámites para activar los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad, aprobada por unanimidad por el Congreso Nacional, y llevaremos el tema al mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio“, reza parte de un comunicado difundido por las autoridades en las redes sociales.
Mientras, el Gobierno mexicano afirmó que la medida arancelaria no supone un cambio con respecto a su situación actual. “México se queda igual que como estaba”, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum.









