Un importante hallazgo paleontológico fue descubierto en el municipio de San Esteban, departamento de Olancho, luego de que un agricultor de la zona encontrara restos óseos de grandes dimensiones en su propiedad, tras el paso de una intensa tormenta que afectó las áreas montañosas de la localidad.
Las primeras evaluaciones realizadas sobre las piezas permitieron determinar que los restos corresponden a un perezoso gigante, un animal prehistórico que habitó esta región de Honduras hace miles de años.
El hallazgo también abre nuevas posibilidades para conocer las condiciones ambientales y geológicas que existieron en la región de Olancho durante el período en que estos grandes mamíferos recorrían el territorio.
Tras conocer la existencia del yacimiento, se desarrollaron acciones especializadas para garantizar la protección de los restos y evitar que las piezas sufrieran daños como consecuencia de la exposición al ambiente o de una manipulación inadecuada.
El proyecto cuenta con el respaldo del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) y la cooperación de la Embajada de los Estados Unidos, a través del Programa Fulbright, además del acompañamiento de la municipalidad de San Esteban.
La participación conjunta de estas instituciones busca garantizar que el proceso de investigación, extracción, conservación y estudio de los fósiles se realice bajo criterios técnicos y científicos adecuados.
Como parte de la cooperación internacional para estudiar el yacimiento, al proyecto se incorporó el paleontólogo estadounidense Greg McDonald, especialista que cuenta con más de cuatro décadas de experiencia profesional en el estudio de fósiles y grandes mamíferos prehistóricos.
La intervención científica busca, además, determinar el contexto biológico y geológico en el que vivió el perezoso gigante y obtener información que permita comprender mejor la presencia de esta especie en el territorio hondureño.
El estudio del yacimiento también podría aportar nuevos datos sobre la biodiversidad prehistórica de Honduras y contribuir a ampliar el conocimiento científico sobre los ecosistemas que existieron en la región de Olancho hace miles de años.









