El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones contra nueve organizaciones y dos funcionarios relacionados con el Gobierno cubano, como parte de una estrategia para restringir el acceso a recursos financieros que Washington considera obtenidos de manera irregular.
Entre las entidades incluidas en la lista figuran tres vinculadas al sector energético de la isla: el Centro de Investigaciones del Petróleo (CEINPET), Empresa de Energía S.A. (ENERSA) y Einarbo S.A., según informó el organismo estadounidense.
La administración del presidente Donald Trump también señaló a empresas que, de acuerdo con sus investigaciones, estarían relacionadas con el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), un conglomerado empresarial controlado por las fuerzas militares cubanas y acusado por Washington de buscar mecanismos para evadir las restricciones impuestas por Estados Unidos.
Entre las compañías sancionadas se encuentra la Terminal de Contenedores de Mariel S.A., encargada de operar uno de los principales puertos de carga de Cuba.
Señalamientos contra misiones médicas
Las medidas también alcanzan a entidades vinculadas al programa de misiones médicas cubanas en el extranjero, un sistema que Estados Unidos acusa de utilizar prácticas de trabajo forzoso y de retener parte de los ingresos de los profesionales enviados fuera del país.
Los funcionarios sancionados son Gretza Sánchez Padrón, directora de la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), y José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública de Cuba.
Con estas sanciones, los bienes y activos de las personas y entidades señaladas quedan sujetos a la jurisdicción estadounidense, además de quedar prohibidas las transacciones con ciudadanos o instituciones de Estados Unidos.
Cuba responde y califica las medidas como una agresión
El Gobierno cubano rechazó las nuevas sanciones y las calificó como un “acto de agresión”, acusando a Washington de buscar afectar a la población de la isla mediante un supuesto castigo colectivo.
El canciller cubano Bruno Rodríguez afirmó que las medidas anunciadas por Estados Unidos buscan profundizar la presión económica sobre Cuba y señaló que forman parte de una estrategia para provocar una crisis humanitaria.
Estas nuevas sanciones se suman a otras acciones recientes de Washington contra funcionarios y figuras cercanas al Gobierno cubano, incluyendo medidas anunciadas en junio contra el presidente Miguel Díaz-Canel, familiares suyos y el coronel Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro.









