Por: Gabriela Raudales
La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, publicó información que, según afirmó, revela que Washington financió más de 120 biolaboratorios en más de 30 países, incluidos más de 40 en Ucrania.
De acuerdo con el informe, varias de estas instalaciones trabajaron o trabajan con patógenos peligrosos y altamente contagiosos, como ántrax, ébola, peste, tuberculosis y otros agentes infecciosos. El documento también sostiene que EE.UU. proporcionó apoyo técnico y formación a científicos ucranianos en materia de biocontención y que algunas instalaciones presentaban deficiencias de bioseguridad.
Asimismo, Gabbard acusó a anteriores funcionarios estadounidenses de ocultar la existencia y el alcance de estos programas, advirtiendo sobre los riesgos que supone la investigación con patógenos peligrosos. Las revelaciones coinciden con denuncias que Rusia viene realizando desde hace años sobre supuestas actividades biológicas militares en Ucrania financiadas por países de la OTAN.

Sin embargo, Moscú señaló proyectos de investigación relacionados con aves migratorias y murciélagos, además de la transferencia de muestras biológicas al extranjero, argumentando que estas actividades podrían vulnerar la convención internacional sobre armas biológicas.









