Por: Gabriela Raudales
Una huelga general convocada por los principales sindicatos ha paralizado gran parte de Bélgica, afectando el transporte, los servicios públicos y los aeropuertos, con cancelaciones masivas en todo el país. En Bruselas se registraron importantes interrupciones y una multitudinaria movilización en el centro de la capital.
Asimismo, las protestas derivaron en enfrentamientos con la policía, además de actos vandálicos, pequeños incendios y varias detenciones. Según las autoridades, también hubo personas heridas que recibieron atención médica en el lugar de los hechos.
En este sentido, la huelga busca rechazar los recortes del Gobierno de coalición liderado por Bart De Wever, en medio de una crisis política tras el fracaso del acuerdo presupuestario. El contexto económico, marcado por un alto déficit y deuda pública, ha intensificado la presión sobre el Ejecutivo.









