Neymar Jr. aterrizó este miércoles en la Granja Comary, sede de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) en las afueras de Río de Janeiro, a bordo de su helicóptero privado, valuado en 10 millones de dólares.
El arribo del número diez de la Canarinha fue el más aguardado entre los 26 convocados por Carlo Ancelotti, pero llegó con una sombra: un edema de dos milímetros en la pantorrilla que mantiene en vilo a todo Brasil a días del Mundial 2026.
Según informó ESPN Brasil, el delantero viajó desde São Paulo, donde tiene su residencia, hasta las instalaciones de la CBF por vía aérea, en un desembarco que se llevó todos los focos de la primera jornada de concentración.
Ya en la intimidad del plantel, se pudo ver al astro brasileño compartir un afectuoso saludo con Ancelotti y con varios de sus compañeros. Antes de él, Casemiro había sido el primero en presentarse, en la madrugada del lunes.









