El Colegio Médico de Honduras expresa su profunda preocupación ante la deriva que ha tomado la propuesta gubernamental en materia de salud pública y la ausencia, hasta este momento, de una política de salud clara, estructurada y sostenible que responda a las verdaderas necesidades del pueblo hondureño y de los profesionales del sector.
Resulta alarmante el incumplimiento de los compromisos adquiridos respecto a la estabilidad laboral del personal de salud. Persisten la incertidumbre y la falta de respuestas concretas para cientos de profesionales que continúan esperando una solución justa y definitiva. De manera particular, denunciamos que se han suspendido las Mesas Técnicas destinadas a la revisión de la situación de casi 400 médicos que permanecen en condición de inestabilidad laboral.
Hasta la fecha, únicamente 31 colegas han recibido un reconocimiento parcial sobre la necesidad de continuar prestando sus servicios; sin embargo, ni siquiera en esos casos se ha hecho efectivo el pago correspondiente, profundizando así la precarización y el abandono institucional hacia quienes sostienen el sistema sanitario nacional.
Preocupa además la postura asumida por el señor Presidente de la República, quien a su vez ostenta el cargo de Ministro de Salud, al evidenciar que la atención de la crisis sanitaria nacional no parece constituir una prioridad de Estado. El Colegio Médico de Honduras ha solicitado en reiteradas ocasiones una reunión formal con el mandatario en su doble condición de Presidente y Ministro, sin obtener respuesta favorable. Contrasta dolorosamente esta negativa con la disposición mostrada para recibir figuras vinculadas a redes sociales y respaldar económicamente actividades ajenas a las urgencias del sistema sanitario.
Observamos también un preocupante doble discurso en relación con la denominada solución de la mora quirúrgica. Mientras se destinan importantes recursos económicos al sector privado, persisten profundas dudas sobre los mecanismos de selección de pacientes, los criterios utilizados y la transparencia en el manejo de dichos fondos públicos. Paralelamente, no se fortalecen de manera real las capacidades del sistema público de salud, lo que impide construir una solución estructural, sostenible y equitativa para la población hondureña.
El Colegio Médico de Honduras reitera que la verdadera transformación del sistema sanitario no puede edificarse sobre la improvisación, la opacidad ni la exclusión de los profesionales de salud. Honduras necesita una política sanitaria seria, técnicamente sustentada, transparente y centrada en fortalecer la red pública nacional, dignificar al recurso humano y garantizar atención oportuna y de calidad para todos los ciudadanos.
Hacemos un llamado urgente a las autoridades para retomar el diálogo, restablecer las Mesas Técnicas, cumplir los compromisos pendientes y priorizar la salud como un derecho fundamental y no como un instrumento político o mediático.









