A pocos días del inicio del Mundial 2026,crece la inquietud debido a la baja venta en hoteles de EE.UU. , un fenómeno que sorprende a los propietarios del rubro, a pesar de la magnitud del evento deportivo, las reservas no han alcanzado las proyecciones esperadas, generando preocupación sobre el impacto económico que podría dejar uno de los torneos más grandes del mundo.
Según reportes del sector hotelero, una gran parte de los establecimientos en ciudades sede del torneo como Los Ángeles, Nueva York, Dallas, Houston y Kansas City han registrado niveles de ocupación inferiores a lo previsto. En algunos casos, las reservas se encuentran incluso por debajo de lo habitual para temporadas normales de verano, lo que ha encendido las alertas dentro de la industria turística estadounidense.
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Impacto desigual en las ciudades sede
No todas las ciudades presentan el mismo panorama. Algunas como Miami y Atlanta muestran mejores niveles de ocupación debido a su conectividad aérea y la presencia de campamentos base de selecciones participantes. Sin embargo, en la mayoría de las sedes el comportamiento es más débil de lo esperado, generando preocupación en el sector.
Mientras los hoteles tradicionales enfrentan baja demanda, plataformas de alojamiento alternativo como Airbnb han registrado un incremento en las reservas, especialmente en zonas cercanas a estadios y centros turísticos.
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¿Por qué la baja demanda?
Los hoteleros identifican varios factores que están afectando el flujo de visitantes internacionales y nacionales, entre ellos:
- Altos costos de alojamiento en ciudades sede durante las fechas del Mundial
- Dificultades para obtener visas y restricciones migratorias
- Incertidumbre en los procesos de viaje internacional
- Liberación de bloques de habitaciones previamente reservadas por la organización del torneo
Estos elementos han provocado que la demanda no crezca al ritmo esperado, a pesar de la cercanía del evento deportivo más importante del mundo.

Un Mundial con retos para la industria turística
Normalmente, una Copa del Mundo dispara las reservas en hoteles con meses de anticipación, especialmente en destinos clave. Sin embargo, en esta ocasión, la industria reporta una ocupación más moderada, lo que ha obligado a replantear estrategias comerciales y revisar tarifas para intentar atraer a más visitantes en el corto plazo.
El comportamiento del mercado también refleja cambios en la forma en que los viajeros planifican sus desplazamientos, ya que muchos esperan hasta último momento para confirmar hospedaje, mientras otros optan por alternativas más económicas fuera del sector hotelero tradicional.
Pese a este panorama, el optimismo no desaparece. El Mundial 2026 será el primero con 48 selecciones, lo que promete un aumento significativo de aficionados internacionales conforme se acerque la fecha.
Los hoteleros confían en que la demanda repunte en los próximos meses y que el evento termine convirtiéndose en un impulso clave para la economía turística de Estados Unidos.
Incertidumbre y expectativas ante el mundial 2026
A menos de tres semanas para que inicie el Mundial hay una sensación de incertidumbre por la situación actual del sector hotelero estadounidense, un evento que promete ser uno de los más grandes de la historia del futbol, aunque las expectativas iniciales eran de un aumento significativo en las reservas y una ocupación casi total en las principales ciudades sede, la realidad ha mostrado un proceso más lento de lo imprevisto.

En este contexto, el Mundial 2026 no solo será una prueba deportiva, sino también un riesgo logístico y económico para la industria hotelera este año.
Por: Daniela Rivera.









