El gobierno del presidente Nasry Asfura suspendió la construcción de tres hospitales debido a una orden emitida por el Ministerio Público y el Tribunal Superior de Cuentas, así lo informa el propio mandatario.
De acuerdo con el titular del Poder Ejecutivo, seis hospitales proyectados, tres continúan avanzando con normalidad porque cuentan con el respaldo económico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Asfura sostuvo que los denominados fondos nacionales no estaban disponibles dentro de la estructura presupuestaria del Estado, ya que para sostener esas construcciones sería necesario afectar el pago de otras obligaciones prioritarias del gobierno.
“Voy a poner aquí entre comillas, con fondos nacionales que no existen. Son fondos nacionales que significan dejar de pagarle a otra gente, a proveedores, a medicinas, a planillas, para podernos hacer un hospital”, manifestó.
Los hospitales suspendidos son el General de Santa Bárbara porque la obra detectó un “incremento” en el costo inicial, que pasó de 1,784 millones de lempiras a 3,800 millones, más del doble del valor originalmente proyectado, sin que el diseño definitivo estuviera concluido, el Hospital Básico de Salamá que fue paralizado debido a la falta de presupuesto para completar las etapas finales y a cuestionamientos sobre la transparencia de los desembolsos realizados previamente.
Asimismo, el Hospital Básico de Ocotepeque quedó suspendido para someter a auditoría los contratos vigentes, luego de hallazgos relacionados con deficiencias en la planificación del proyecto y dudas sobre la viabilidad física del terreno donde se desarrollaban las obras.









