La problemática de los accidentes de tránsito continúa siendo una de las principales causas de muerte en Honduras durante 2026, a pesar de que las cifras oficiales reflejan una leve disminución en comparación con el año anterior.
Autoridades de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) confirmaron que al menos 574 personas han fallecido en siniestros viales en lo que va del año, un dato que, aunque menor al registrado en 2025, sigue generando preocupación por su magnitud y frecuencia.
La subinspectora portavoz de la DNVT, Rixi Montoya, explicó que al hacer una comparación directa con el mismo período del año pasado, cuando se reportaron 603 muertes, se observa una reducción de 29 fallecidos.
Sin embargo, enfatizó que esta disminución no es suficiente para considerar que la situación esté bajo control.
“Haciendo una comparativa con el año 2025, este 2026 registramos un total de 574 muertos en accidentes de tránsito, a comparación con el año 2025 que registramos 603 personas fallecidas”, detalló la portavoz, quien además subrayó que el objetivo institucional es continuar reduciendo estos índices mediante operativos y campañas de concienciación.
Pese a la leve mejora estadística, las autoridades insisten en que la cifra sigue siendo alarmante, especialmente si se considera el impacto social que estos hechos generan en las familias hondureñas.
Uno de los aspectos más preocupantes del informe es el alto porcentaje de motociclistas involucrados en los accidentes fatales. Según datos oficiales, el 46.3 % de las personas fallecidas en siniestros viales durante 2026 se movilizaban en motocicleta.
Esto equivale a 266 víctimas mortales, lo que posiciona a este grupo como el más vulnerable dentro del sistema de movilidad del país.
Expertos en seguridad vial han señalado que el crecimiento del parque vehicular de motocicletas, sumado a la falta de educación vial, el incumplimiento de normas básicas y el uso inadecuado de equipos de protección, son factores determinantes en esta tendencia.
En muchos casos, los conductores de motocicletas circulan sin casco, sin licencias o sin respetar los límites de velocidad, lo que incrementa considerablemente el riesgo de accidentes graves o fatales.
En respuesta a esta situación, la DNVT ha intensificado sus operativos en diferentes regiones del país. De acuerdo con Montoya, se han decomisado cerca de 800 permisos de conducir como parte de las acciones de control, principalmente por infracciones relacionadas con el incumplimiento de la ley de tránsito y la conducción bajo los efectos del alcohol.
La aplicación de pruebas de alcoholemia ha sido una de las principales herramientas utilizadas por las autoridades para detectar conductores en estado de ebriedad. “Se han identificado personas que se conducían de forma irresponsable bajo la ingesta de bebidas alcohólicas, lo cual representa un riesgo no solo para ellos, sino para todos los usuarios de la vía”, indicó la funcionaria policial.









