Al menos 40 privados de libertad son trasladados del Centro Penal de Támara hasta cárceles de máxima seguridad, por el riesgo que representan estos reclusos. A ellos se les señala de conformar una red extorsiva.
Además, son culpables de supuestas acciones que atentan contra negocios y el transporte público. Mediante requisa se les ha decomisado antenas satelitales y aparatos tecnológicos.









