El sector cafetalero de Honduras enfrenta un panorama complejo en este 2026, tras un periodo de bonanza con precios históricos que superaron los US$400 por quintal, el mercado internacional ha registrado una caída drástica.
Actualmente, el grano se cotiza cerca de los 283 dólares, lo que representa una reducción superior a los US$120 por unidad. Esta volatilidad genera una profunda incertidumbre entre los productores, quienes ven cómo sus ingresos se contraen rápidamente.
A pesar de la caída en el valor unitario, las exportaciones han mostrado una resiliencia notable gracias a la alta demanda global. Durante los primeros seis meses de la cosecha 2025-2026, el valor de las exportaciones alcanzó los 1,343 millones de dólares, un incremento del 41% respecto al ciclo anterior.
No obstante, las autoridades y expertos advierten que este volumen de venta no compensa totalmente la pérdida de rentabilidad por quintal.
Desafíos en la Producción
El mayor obstáculo para los caficultores no es solo el precio de venta, sino el elevado costo de mantenimiento de las plantaciones. Los precios de los fertilizantes, insumos para el control de plagas y la mano de obra se mantienen en niveles máximos.
Además, el encarecimiento de los combustibles y lubricantes necesarios para la logística impacta directamente en el margen de ganancia, que ha pasado de unos L8,000 a tan solo L4,500 por quintal.
“Tenemos que cortar el café y comercializarlo, siempre cuidando la calidad, pero enfrentamos costos de producción que no tienden a la baja”, señaló Basilio Fuschich, presidente de la Asociación de Exportadores de Café (ADECAFEH).
Respuesta Gubernamental
Ante esta alerta crítica para la economía rural, el Gobierno de Honduras ha manifestado su compromiso para buscar soluciones. Francisco Ordóñez, subsecretario de Caficultura de la la Secretaria de Agricultura y Ganadería (SAG), indicó que se están discutiendo políticas de financiamiento expedito y acceso a nuevos productos crediticios.
El objetivo es brindar un respiro financiero a los productores para que puedan sostener sus cultivos a pesar de las fluctuaciones del mercado.
El café sigue siendo uno de los principales motores económicos y generadores de divisas para Honduras, habiendo superado los 2 mil millones de dólares en 2025. La sostenibilidad del sector dependerá ahora de la capacidad del país para mitigar los efectos de la inflación interna y adaptarse a las condiciones de un mercado internacional cada vez más volátil.









