Una operación coordinada en varios departamentos del país, orientada a desarticular redes del crimen organizado, terminó en polémica luego de que un juzgado de Olancho dejara en libertad a José Paguada Gómez, señalado como supuesto líder de una estructura criminal. La decisión generó indignación en las autoridades, debido al arsenal y bienes incautados durante su captura.
El general Ramiro Muñoz, director de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), manifestó su rechazo y cuestionó la actuación judicial: “Es un insulto para el pueblo hondureño que dejemos libre a alguien con este tipo de evidencia”, refiriéndose a las 36 armas de fuego incautadas, muchas de ellas de uso prohibido y con silenciadores.
Muñoz explicó que la jueza podría haber actuado bajo presión: “Aunque comprendo que los operadores de justicia pueden enfrentar amenazas, no se puede permitir que el miedo se traduzca en resoluciones que debiliten el Estado de derecho”. Según el director de la DLCN, la liberación del imputado pone en riesgo la confianza ciudadana en las instituciones y envía un mensaje peligroso a los grupos criminales.
Durante el operativo, coordinado con el Ministerio Público y ejecutado en Francisco Morazán, Olancho y El Paraíso, se aseguraron 129 bienes inmuebles, entre 80 y 90 vehículos, 36 armas de fuego y 11 productos financieros. Muñoz lamentó que el esfuerzo de fiscales, detectives y agentes se vea debilitado: “¿Sabe lo que cuesta llevar a cabo una operación de esta magnitud para que en tres minutos alguien quede libre?”
Finalmente, el general enfatizó que no permitirán que el caso quede en el olvido: “No aceptamos este tipo de cosas. Ya es suficiente. No podemos permitir tanta violación a la ley”. Además, advirtió que continuarán las acciones legales correspondientes y que vigilarán que el imputado no retome actividades vinculadas a los bienes asegurados, reforzando el compromiso de la DLCN en la lucha contra el crimen organizado.









