La discusión para definir el reajuste del salario mínimo en el país continúa entrampada después de varias reuniones de la comisión tripartita integrada por representantes del Gobierno, la empresa privada y los trabajadores, sin que hasta ahora se haya alcanzado un acuerdo sobre monto ni condiciones del incremento.
El actual proceso, que busca actualizar los ingresos mínimos frente a la inflación y el costo de vida, ha generado presión entre sectores laborales y empresarios, quienes mantienen posiciones distintas sobre el porcentaje de ajuste.
Ante este estancamiento, desde el Ejecutivo se reconoce la posibilidad de que sea el Gobierno el que determine de manera unilateral el reajuste, conforme a lo que establece la legislación laboral si no se logra un “humo blanco” que concrete un acuerdo tripartito.









