Una operación de búsqueda de gran escala se desarrolla en el Caribe hondureño tras el naufragio de una embarcación identificada como Mister Jim, que dejó a dos mujeres y una bebé desaparecidas luego de partir desde La Ceiba hacia Puerto Lempira.
La Secretaría de Defensa Nacional informó que el personal de la Base Naval de Puerto Castilla, asignado al Apostadero Naval de Ibans, mantiene operaciones de búsqueda, rescate y salvamento de manera continua. En un comunicado oficial se indicó: “Las labores se desarrollan de manera ininterrumpida, con patrullajes constantes y rastreo en áreas estratégicas, con el objetivo de brindar asistencia inmediata a las personas desaparecidas”.
La embarcación accidentada, según los reportes por las Fuerzas Armadas de Honduras, sufrió un fallo en altamar que provocó su zozobra. Varias personas cayeron al agua durante el trayecto entre La Ceiba y Puerto Lempira, una ruta marítima clave para la conectividad en la región. Entre los desaparecidos se encuentra una madre que viajaba acompañada de su hija lactante.
Los equipos de rescate enfrentan vientos intensos y oleaje elevado, según portavoces militares y testimonios de quienes participan en el rastreo. Estas adversidades reducen la visibilidad y aumentan el riesgo de las maniobras, complicando los intentos por localizar a los desaparecidos a contrarreloj.
El dispositivo de búsqueda incluye lanchas patrulleras, unidades navales especializadas y buzos, coordinados en toda la franja marítima cercana a la laguna de Ibans.
A este esfuerzo estatal se han sumado embarcaciones civiles, fundamentalmente pescadores y lancheros, que acudieron a la emergencia y lograron rescatar a la mayoría de los ocupantes del Mister Jim.
El portavoz militar, Mario Rivera, confirmó a medios locales que los primeros en intervenir fueron actores civiles, cuya “rápida reacción fue clave para evitar una tragedia de mayor magnitud”. Muchos sobrevivientes fueron trasladados a tierra para evaluación médica inmediata, aunque no se detalló la gravedad de su estado.
La angustia persiste en las familias de los desaparecidos, que aguardan noticias oficiales. Vecinos y allegados han expresado su preocupación ante la falta de información detallada sobre los avances en la localización y el estado de salud de las personas rescatadas.
El naufragio ha conmocionado a las comunidades del litoral norte, donde el transporte marítimo es esencial para el traslado de pasajeros y mercancías.









