El expresidente Juan Orlando Hernández afirmó que fue extraditado a Estados Unidos como parte de una maniobra geopolítica vinculada a la política exterior de Honduras hacia China, y no únicamente por los cargos de narcotráfico que enfrentó en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.
Hernández, quien fue enviado a ese país en abril de 2022 para responder por delitos de tráfico de drogas y armas, aseguró en una entrevista que su entrega fue condicionada a que Honduras no estableciera relaciones diplomáticas formales con la República Popular China, rompiendo así el vínculo con Taiwán.
Según el exmandatario, líderes de Washington buscaban garantizar que Honduras actuara dentro de los intereses estratégicos de Estados Unidos y evitar que el país se acercara a China, especialmente tras la llegada al poder de la presidenta Xiomara Castro y el giro en la política exterior hondureña hacia un reconocimiento oficial de Pekín en marzo de 2023.
Además, manifestó que ese cambio, que implicó romper relaciones con Taiwán conforme al principio de “una sola China”, representó un ajuste en las alianzas tradicionalmente cercanas con Estados Unidos.
El exgobernante sostuvo que su caso fue utilizado como una herramienta de presión política y diplomática, y no solo como un proceso judicial por los cargos de narcotráfico por los que fue condenado, acusaciones que él siempre negó.
Asimismo, Hernández ha calificado su juicio en Nueva York como motivado por intereses políticos externos, alegando que factores geopolíticos influyeron en su extradición y en el rigor del proceso legal que enfrentó.
“Mi caso es un caso típico del uso de la justicia como arma política. Y en este caso con un propósito muy definido, y era atacar mi gobierno, sacarme del país, pero al atacar mi gobierno permitían que la izquierda radical del partido llegara al poder. Hasta la propia izquierda lo ha reconocido. Gilberto Ríos (asesor de Xiomara Castro) dijo que seis meses antes de las elecciones del 2021, cuando ganó la izquierda radical en Honduras, ellos fueron llamados por personas de la embajada de Estados Unidos”, reveló.
Hernández exteriorizó que la plática entre el gobierno de Joe Biden y la administración Castro fue que “nos vamos a llevar a Juan Orlando, pero ustedes (el futuro gobierno de Xiomara Castro) no se vayan con China, porque Honduras tenía entonces relaciones con Taiwán. Algo que no cumplieron (rompieron con Taipéi), por lo que la Administración Biden se sintió engañada”.









