El Real Madrid ya está en cuarto sde final de Champions. Los blancos llegaron a Mánchester con los deberes hechos y una sólida ventaja de 3-0 en el marcador conseguida en el Santiago Bernabéu.
Los de Pep Guardiola, sin embargo, no dieron ni por un momento la clasificación perdida y salieron en busca de la remontada. Pero una roja en el minuto 20 a Bernardo Silva truncó sus planes.
Vinicius transformó el penalti en gol para ampliar la ventaja. Haaland consiguió batir a un Courtois con la capa de héroe, pero no fue suficiente para remontar el duelo. En el último minuto de partido, el brasileño volvió a aparecer para sellar la victoria.
Los blancos acudían a la cita ante el Manchester City con una tranquilizadora ventaja en el marcador. El 3-0 firmado en el Santiago Bernabéu gracias a Fede Valvede, autor de los tres, permitía a los de Álvaro Arbeloa afrontar el duelo de vuelta con cierta ventaja.
Un situación totalmente diferente a la de Pep Guardiola y su equipo, que se veía en la obligación de intentar remontar un complicado partido. Tenía la afición de su parte, pero la gesta se preveía difícil y el técnico catalán lo sabía.









