La designada presidencial María Antonieta Mejía anunció que el Gobierno impulsa un proceso de reestructuración estatal que contempla la supresión de 38 instituciones públicas.
La medida forma parte de un plan orientado a reducir el tamaño del Estado y optimizar el gasto público.
Según lo expuesto por la funcionaria, la eliminación de estas dependencias busca evitar duplicidad de funciones y generar un ahorro estimado en alrededor de 15 mil millones de lempiras. Los recursos, indicó, serían redirigidos a áreas prioritarias para fortalecer la inversión y dinamizar la economía.
Mejía explicó que el proceso se ejecutará mediante decretos y reformas administrativas que serán presentadas oficialmente.
La propuesta forma parte de una reingeniería institucional enfocada en mejorar la eficiencia y sostenibilidad de la administración pública.









