Autoridades revelaron la existencia de una red de plazas fantasma en la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), durante un operativo de inspección realizado esta semana en Tegucigalpa.
La investigación detectó empleados de origen cubano y venezolano que aparecían en las planillas, aunque no cumplían funciones ni residían en el país.
La SIT, encargada del mantenimiento y ampliación de los 2,700 kilómetros de la red vial nacional distribuidos en seis regiones, enfrenta históricamente problemas de supervisión en la gestión de personal y recursos, situación que permitió la permanencia de estos trabajadores ficticios.
Durante años, la institución ha tercerizado servicios y contratado empresas privadas, lo que dificultó el control sobre la nómina interna. Esta falta de supervisión abrió la puerta a que personas no vinculadas a la institución recibieran salarios estatales.
El ministro de la SIT, Aníbal Ehrler, explicó que la investigación se inició con un censo exhaustivo de empleados, en el que se constató que muchos registrados no trabajaban ni residían en el país. Según dijo, incluso algunas personas solo se presentaban para firmar su ingreso, sin cumplir horario ni funciones.
Ehrler señaló que hubo casos más graves: trabajadores que vivían fuera de Honduras y seguían cobrando salarios estatales. “Detectamos personas que no llegan a trabajar e incluso viven fuera del país. Cotejamos datos y reunimos pruebas para sancionar conforme a la ley y reestructurar la institución”, declaró.
Para evitar que esta práctica se repita, el ministro anunció un nuevo protocolo de control que exige registro diario de ingreso a partir de las 9:00 de la mañana. Quienes no se presenten a esa hora no podrán desempeñar funciones ese día, buscando mayor transparencia y supervisión.
El funcionario enfatizó que la SIT necesita una plantilla eficiente y comprometida: “Lo que se requiere son empleados técnicos, no un exceso de personal sin funciones reales”.
Entre las prioridades de la nueva administración están la reducción de la nómina y la reestructuración institucional para optimizar el mantenimiento vial.
Una vez concluido el diagnóstico, el informe será enviado al Ministerio Público para que se inicien las acciones legales correspondientes. Las autoridades destacan que la medida de control diario también fomentará la rendición de cuentas y un seguimiento más riguroso del personal, fundamental para cumplir los proyectos en los plazos establecidos.









