Carta de despedida
Papá:
Hoy me cuesta encontrar palabras que alcancen para despedirme de ti, pero necesito intentarlo. Fuiste un hombre que luchó siempre por las causas justas, alguien que jamás dijo “no” cuando se trataba de ayudar a los demás. Dedicabas tu vida a los más necesitados y seguiste, hasta el final, el ideal de enfrentar cualquier injusticia, sin importar dónde se presentara. Viviste con coherencia, valentía y un profundo sentido de humanidad.
Fuiste una pieza fundamental, no solo para tu esposa y tus hijos, sino para toda la familia. Tu partida deja un vacío imposible de llenar. Como padre fuiste amoroso, presente y preocupado siempre por nuestro bienestar. Nosotros éramos tu mundo, y ese amor se sentía en cada gesto, en cada consejo y en cada sacrificio silencioso que hiciste por nosotros.
Dirigente estudiantil, dirigente político, trabajador incansable y abogado extraordinario. Me enseñaste no solo lo que debía saber de mi profesión, sino cómo ejercerla con dignidad. Creías firmemente en el derecho como una herramienta para la justicia social, y amabas profundamente tu profesión. Esa pasión marcó mi vida para siempre.
Como hijo, te admiraba. Por ti decidí estudiar Derecho. Como profesional, fuiste y seguirás siendo mi modelo. Y como ser humano, mi mayor aspiración. Sé que nunca podré cubrir tu sombra, pero también sé que si logro parecerme aunque sea un poco a ti, seré un gran ser humano.
Adiós, papá. La violencia nos separó en este camino al que llamamos vida, pero quiero que descanses en paz. Como el mayor de tres hermanos, me encargaré de cuidar a mamá y a mis hermanos. No soy tú, pero te prometo que haré lo mejor que esté en mis manos. Desde aquí te decimos que todo estará bien. Ahora yo seré el pilar de la familia, tratando cada día de hacerte sentir orgulloso de tu hijo.
Te amo mucho, papá. Me duele saber que no verás crecer a tu nieto; él también te amaba. Nunca te olvidaré. De corazón te lo digo: una parte de mí murió contigo, y aunque aparente ser fuerte, no lo soy. Aun así, seguiré adelante llevando tu nombre, tu ejemplo y tu amor conmigo.
Con amor eterno,
Tu hijo, que te extrañará por siempre,
Vladimir Altamirano










