En el 279 Aniversario del Hallazgo de la Virgen de Suyapa, el monseñor José Vicente Nácher Tatay ha enviado un mensaje de perdón y paz, la cual debe de prevalecer en todos los hondureños.
“La figura de la madre es la que nos llama y sigue esperando al que no vino. Ella es la que pide paciencia al hijo más fuerte y serenidad al más rebelde”, ha exclamado Nácher, en referencia a aquél amor que María siempre le mostró a Jesús.
De igual modo, ha manifestado que la celebración es punto de encuentro de personas de todas las razas y partidos político, como evidencia de “respeto y diversidad”.
“Esta Basílica a la que acudimos los hondureños de toda procedencia y pensamiento, es un ejemplo de armonía en la diversidad y respeto en la diferencia” ha resaltado.
En la misa ha estado presente el presidente de la República, Nasry Juan Asfura Zablah, al igual que el día de ayer.









