¡El colmo del descaro! Axel López, principal implicado en el fraude de los hospitales móviles, ha preparado una demanda contra el Estado de Honduras, en un reclamo que asciende a cerca de 2 millones de dólares (unos 50 millones de lempiras).
La demanda se basaría en un supuesto saldo pendiente por concepto de fletes, seguros y costos adicionales de instalación que, según López, el gobierno hondureño nunca canceló.
Expertos legales que señalan cómo el empresario, amparándose en el Código de Comercio, intenta victimizarse a pesar de tener una alerta roja de Interpol.
López argumenta que él cumplió con la entrega de las siete unidades y que los retrasos o fallas técnicas no son su responsabilidad directa, sino de la gestión logística del país. Esta posible acción legal es vista por la sociedad civil como un “insulto a la memoria de las víctimas de la pandemia”.
Mientras López reclama este pago, el Ministerio Público de Honduras ha recordado que el empresario ya recibió más de 47 millones de dólares de forma anticipada por hospitales que resultaron ser, en su mayoría, inservibles o sobrevalorados.
Las investigaciones indican que el lucro personal de López en esta transacción superó los 20 millones de dólares, fondos que el Estado hondureño intenta recuperar mediante el comiso de sus cuentas en Estados Unidos.
Este nuevo episodio subraya la compleja batalla legal que enfrenta el país. Mientras Axel López se pasea por ferias internacionales en Miami y amenaza con tribunales, miles de hondureños siguen esperando justicia por el dinero que debió servir para salvar vidas.









