Honduras se mantiene como uno de los países «más peligrosos» de América para la defensa del medioambiente y el territorio, con al menos 103 asesinatos de activistas entre 2015 y 2025, según un informe difundido este jueves en Tegucigalpa.
El documento, elaborado por la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), capítulo hondureño de Transparencia Internacional (TI), revela que la mayoría de los crímenes están vinculados a conflictos por la tenencia de la tierra, la explotación forestal ilegal, concesiones mineras otorgadas sin consulta y la presencia de actores armados.
La investigación subraya, además, que el 90 % de los casos permanece en la impunidad, un factor que alimenta la repetición de los ataques.
Más del 30 % de ellos han ocurrido en el departamento de Colón, en el Caribe hondureño, donde la tenencia de tierra es un conflicto de décadas que ha dejado alrededor de 200 muertos, sin que asome, a corto plazo, una solución, a lo que se suma una también larga presencia del narcotráfico en la zona.
Las tierras que reclaman campesinos organizados fueron otorgadas por el Estado a mediados de los años 70 del siglo pasado mediante un programa de reforma agraria impulsado en una de las facetas de los regímenes militares.









