El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo sumó una nueva restricción a la Iglesia católica en el país, a la que ahora impide las misiones pastorales o las visitas casa a casa para predicar el evangelio.
De acuerdo con la investigadora y exiliada nicaragüense, Martha Patricia Molina, esta prohibición se dio en las diócesis de León y Chinandega, donde ahora les impiden hacer este tipo de actividades religiosas.
Molina, autora de la investigación “Nicaragua: ¿una iglesia perseguida?», que documenta los ataques y la persecución contra la Iglesia desde el año 2018, aseguró que estaban previstas estas actividades desde este fin de semana, pero la Policía Nacional las prohibió. Ordenó a los sacerdotes y laicos a limitarse a obrar dentro de los templos.
El pasado 13 de enero la abogada acudió a la Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) donde denunció los atropellos de la dictadura contra los cristianos en el país.
«Fue una excelente oportunidad porque los comisionados USCIRF nos conocieron y también nos escucharon. Hemos establecido ya comunicación directa con ellos y le hemos solicitado que aboguen por los cristianos nicaragüenses», aseguró Molina a La Mesa Redonda tras presentar los datos que ha recopilado desde hace más de siete años.
En ese encuentro presentó las cifras de 19,836 actos de persecución religiosa en Nicaragua desde abril de 2018 por parte del régimen.









