México se configuró como el principal proveedor de petróleo y derivados a Cuba, elevando el costo geopolítico en su relación con Estados Unidos, que impulsó restricciones de abasto a la isla desde Caracas, tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, según especialistas consultados por EFE.
Mientras el Gobierno mexicano sostuvo que continuará con los embarques, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, afirmó que hasta ahora, no se ha solicitado al país frenar los envíos de crudo hacia la isla.
Tan solo el fin de semana pasado, arribó a la bahía de La Habana el buque petrolero Ocean Mariner, cargado con unos 86.000 barriles de combustible procedente de México, según confirmó a EFE el Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
No obstante, en un momento marcado por la volatilidad política en Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, podría impulsar aranceles para frenar este tráfico, como ha hecho con Irán, advirtió Ramsés Pech, socio de la asesora energética Grupo Caraiva.









