Tras varios días de temor e incertidumbre, los buses de la ruta 1 retomaron operaciones este martes en San Pedro Sula, luego de un paro provocado por amenazas y extorsiones contra transportistas y conductores.
Desde tempranas horas, las unidades volvieron a circular por distintos sectores de la ciudad, en medio de un ambiente marcado por la tensión y la fe de quienes dependen a diario de este servicio.
El retorno del servicio se da pese a que persisten los riesgos para el rubro del transporte, uno de los más golpeados por el cobro de extorsiones en la capital industrial del país.
Conductores y ayudantes regresaron a las calles “encomendados a Dios”, conscientes de que salir a trabajar sigue siendo una decisión cargada de peligro, pero necesaria para llevar el sustento a sus hogares.









