Si algo ha marcado la corta etapa de Xabi Alonso en el banquillo del Real Madrid ha sido su complicada relación con los jugadores, especialmente con pesos pesados como Vinícius, Fede Valverde o Jude Bellingham, que nunca llegaron a tener sintonía con el técnico.
Una tensión que quedó clara en la sucesión de mensajes al entrenador después de que el club hiciese oficial su salida: el brasileño y el inglés son dos de los siete jugadores que no se han despedido de su ya extécnico, mientras que el uruguayo dejó una frase más bien fría.
Kylian Mbappé fue el primero en romper el hielo una hora y media después del despido del DT. “Ha sido corto, pero ha sido un placer jugar para ti y aprender de ti. Gracias por darme confianza desde el primer día. Te recordaré como un entrenador que tenía ideas claras y sabe muchas cosas sobre fútbol. Mucha suerte en tu próximo capítulo”, expresó el astro francés, junto a una imagen de ambos publicada en sus historias de Instagram.
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Un mensaje de admiración al que siguió el que siguió Arda Güler, con palabras de cariño para el míster: “Gracias por creer y confiar en mí desde el primer día. Cada conversación, cada detalle, cada exigencia me ayudó a moldear mi juego y a alcanzar un nivel superior”, le agradeció el turco, que insistió la importancia del ex del Leverkusen en su carrera. “Tu confianza en mí me ha convertido en un mejor jugador”.

“Míster, gracias por cada día compartido, por la confianza, el aprendizaje y los momentos vividos. Te deseo mucho éxito en el camino que viene. ¡Que tu carrera siga creciendo! Todo lo mejor siempre”, expresó, por su parte, Rodrygo, con un cariño en sus palabras que compartió Gonzalo: “Muchas gracias por todo: los aprendizajes, la confianza desde el primer día y, sobre todo, la oportunidad que me has dado”.
Los mensajes de ambos contrastaron con la frialdad de Valverde: “Míster, te deseo lo mejor, a vos y a todo el cuerpo técnico, que siempre ha tenido una gran actitud. Éxitos en todo lo que venga”. También fue muy frío Dani Carvajal, que se limitó a darle las “gracias por todo”.
Al tono distante de los capitanes, le siguen los gélidos silencios de Vinícius y Jude Bellingham, que ni siquiera se han despedido públicamente de Xabi Alonso. No lo hicieron este lunes por la tarde-noche, ni tampoco este martes por la mañana.
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Además del inglés y el brasileño, otros cinco jugadores no se han despedido de Xabi Alonso: Éder Militao, Franco Mastantuono, Brahim Díaz (está jugando la Copa África con Marruecos), Ferland Mendy y Trent Alexander-Arnold.
Sí lo hicieron Thibaut Courtois, Dani Ceballos, Dean Huijsen, Aurélien Tchouaméni o Eduardo Camavinga, entre otros futbolistas del Real Madrid, deseando a Alonso mucha suerte en su carrera.
Así llega el punto y final, quién sabe si en el futuro se convierte en un punto y seguido— de la ‘era Xabi Alonso‘ en el Real Madrid: desde este martes, será Álvaro Arbeloa quien esté a las órdenes del primer equipo.
¿Cómo fue el paso de Xabi Alonso por el Madrid?
Alonso asumió el banquillo del Real Madrid en una etapa de alta exigencia y expectativa, marcada por la ilusión de trasladar al primer equipo la identidad futbolística que ya había consolidado como entrenador.
Su llegada generó un impacto inmediato en el entorno blanco, tanto por su pasado como jugador emblemático del club como por su prestigio creciente en los banquillos.
Durante su gestión, el equipo mostró una clara apuesta por el control del juego a través de la posesión, con salida limpia desde el fondo, presión alta tras pérdida y un orden táctico riguroso. Alonso priorizó la inteligencia posicional, el juego entre líneas y la participación activa de los mediocampistas en la construcción ofensiva.
Entre sus mejores momentos destacan partidos de alto nivel ante rivales directos, en los que el Real Madrid impuso ritmo, personalidad y una estructura sólida. En esos encuentros, el equipo reflejó una identidad reconocible, con transiciones bien trabajadas y una clara intención de dominar desde el balón.
En cuanto a su palmarés, la etapa de Alonso estuvo marcada más por el proyecto futbolístico y la competitividad que por la acumulación de títulos. Si bien logró disputar instancias decisivas y mantenerse en la pelea por trofeos, su ciclo quedó asociado al intento de consolidar un modelo de juego más elaborado y sostenido en el tiempo.
Su salida se dio de mutuo acuerdo con el club, cerrando una etapa breve pero intensa. Xabi dejó una huella en lo conceptual y en la gestión del grupo, además de mantener intacto el respeto y la admiración del madridismo, que lo sigue considerando una figura ligada a los valores históricos del Real Madrid.
¿Cómo ha sido el estilo de Álvaro Arbeloa con el Castilla?
Álvaro Arbeloa ha desarrollado su carrera como entrenador dentro de la estructura del Madrid, consolidándose en el Castilla como una figura alineada con la filosofía del club. Su trayectoria en los banquillos ha estado marcada por el trabajo formativo, la disciplina y la construcción de equipos competitivos.
En el Castilla, Arbeloa se ha caracterizado por un estilo de juego intenso y vertical, con énfasis en la solidez defensiva, el compromiso colectivo y la rapidez en las transiciones. Sus equipos suelen mostrar orden táctico y una fuerte mentalidad competitiva, aspectos que reflejan su pasado como futbolista.
Bajo su dirección, varios jóvenes talentos han logrado consolidarse y dar el salto a categorías superiores, convirtiendo al Castilla en una plataforma real de proyección. Arbeloa ha sabido equilibrar resultados con desarrollo individual, una de las principales exigencias del club en su filial.

Su trayectoria como DT ha sido ascendente, ganándose la confianza de la dirigencia por su conocimiento del entorno madridista y su capacidad de liderazgo. Además, ha mostrado habilidad para gestionar vestuarios jóvenes en contextos de alta presión, algo clave en el fútbol formativo de élite.
Con su llegada al primer equipo, Arbeloa representa una apuesta por la continuidad institucional, el sentido de pertenencia y la promoción de una identidad clara. Su desafío ahora es trasladar al máximo nivel las bases que ha trabajado en el Castilla, en un escenario donde la exigencia es inmediata y el margen de error, mínimo.









