La captura del ahora ex dictador de Venezuela Nicolás Maduro por parte de una acción del Ejercito de los Estados Unidos creo un manto de dudas sobre cómo se desarrollarán las actividades en el país y una de las incógnitas están puestas en el futuro del deporte.
En las últimas horas, la suspensión indefinida de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) dejó en pausa el desarrollo de la postemporada tras los hechos ocurridos con Maduro y su esposa en la madrugada del sábado. El torneo, que tenía juegos programados para este fin de semana, enfrenta una interrupción en plena fase decisiva, mientras las autoridades deportivas priorizan la seguridad de todos los involucrados.
En declaraciones recogidas por la cadena Fox Sports, el presidente de la LVBP, Giuseppe Palmisano, detalló que la decisión responde a la necesidad de resguardar tanto a jugadores como a aficionados. “Debemos esperar, pero aún no hay una suspensión definitiva. Hay que proteger a nuestros peloteros y fanáticos. Veremos también si nos alcanzan los días para terminar el torneo”, sostuvo Palmisano. La liga, conformada por ocho clubes, compite habitualmente de octubre a enero y se encuentra en la etapa del Round Robin, fase previa a la Serie Final.
Por su parte, hay incertidumbre con el resto de las federaciones locales. Así es el caso del fútbol: la temporada 2026 de la Liga Futve se pondrá en marcha el próximo 30 de enero con la fecha 1 del Torneo Apertura que reúne a 14 equipos. En la misma línea, el certamen de la primera división del básquet, otro de los deportes populares en el país, recién tiene cronograma de inicio para el 7 de marzo.









