Luego del empate 0 a 0 en el clásico ante el Galatasaray, José Mourinho, DT del Fenerbahce, se despachó con una declaración que lo ubicó en el ojo de la tormenta: “Todos los que estaban en el banquillo rival saltaban como monos”. Tras las repercusiones y la denuncia por racismo del equipo de Mauro Icardi, la Federación Turca de Fútbol (TFF) dio a conocer la sanción que le impuso al entrenador por sus dichos.
El portugués, ex director técnico del Real Madrid recibió cuatro partidos de suspensión y deberá abonar 44.000 dólares de multa por su “conducta antideportiva”. Además, el Comité de Disciplina de la federación (PFDK) reprobó los comentarios insultantes que realizó ante los medios.
“Creo que la única razón por la que el partido de hoy ha sido bueno ha sido el árbitro. Los dos equipos han luchado bien. El árbitro ha sido el responsable del buen partido. Su objetivo (del Galatasaray) era sacar una tarjeta amarilla al jugador de 18 años en el segundo 20. Son muy fuertes en estrategias clandestinas como esta. Si hubiera sido un árbitro turco, Yusuf habría visto una tarjeta amarilla. En la situación que he comentado, todos los que estaban en el banquillo rival saltaban como monos. Si hubiera sido un árbitro turco, inmediatamente habría sacado la tarjeta y yo habría tenido que sacar al jugador en un minuto”, había expresado Mourinho.








