El espectador neutral tenía claro que iba a ver un partidazo. Y el Manchester United – Liverpool no decepcionó. Fue más allá, incluso. Un partido de cuartos de final de FA Cup que pasará a la historia de la memoria futbolística por lo esperado… y lo imprevisible. Un encuentro lleno de locura y momentos icónicos. 4-3 ganó el Manchester United al Liverpool tras una prórroga agónica que se decidió en el minuto 120 gracias a un gol de Amad Diallo Traoré.
Arrancó mejor el Manchester United y golpeó primero. Todo, tras varias manos decisivas de Kelleher y un aviso de Salah. Pero el primero en marcar fue McTominay. O ‘McTominaldo’. El meme se volvió real. El escocés tiene el don de la oportunidad y marcó su noveno gol del curso aprovechando una ocasión generada por Garnacho y un rechace de Kelleher. Era el 1-0.
Old Trafford se venía arriba. Podía hacerlo. Estaban doblegando y siendo superiores a un Liverpool que pelea por la Premier y la Europa Leagueen el último año de Klopp. Pero los ‘reds’ también querían la FA Cup. Su ‘triplete’. Y fueron un vendaval que reaccionó a tiempo en la vecina Mánchester.
Primero, un aviso: gol anulado a Endo. Después, dos zarpazos. Mac Allister primero, con un disparo seco al palo corto; Salah, después. El egipcio completaba la remontada ‘red’ en apenas tres minutos. La grada se resignaba y Ten Hag suspiraba. El gol de McTominay o los destellos de Mainoo no habían servido para mucho.
La segunda parte fue una demostración de control por parte del Liverpool. Les faltó a los de Klopp, quizás, más hambre de hacer el tercero y sentenciar… pero el United no ofrecía mucha resistencia. El dominio era visitante y la grada se deseperaba. También Garnacho, que hacía gestos con ambos brazos.
Salvo en varias internadas aisladas, poco en ataque de los de Old Trafford. Mainoo, la joven perla del United, fue el único que levantó al público de sus asientos. Hay futbolista serio ahí. Y es que si la primera parte era de Kelleher, el que actuó en la segunda fue Onana. Las ocasiones que hubo fueron del equipo de Anfield.
Y cuando los futbolistas pedían una bombona de oxígeno extra, se vivió un último episodio de surrealismo en Old Trafford. No iba a haber penaltis. Garnacho, protagonista de un partido mayúsculo, lideró una cabalgada en el minuto 120 para asistir a Amad Diallo. Marcó y rompió a llorar. Se quitó la camiseta y le sacaron segunda amarilla. Nada tenía sentido en el ‘Teatro de los Sueños’. Pero la grada celebraba y el Liverpool caía. 4-3. El Manchester United, en semifinales de FA Cup.









