En el marco de la celebración de la última COP27 en Egipto, el exministro de antigüedades del país, Zahi Hawass, advertía de que la crisis climática podría hacer desaparecer las icónicas pirámides de la ciudad de Giza en un período récord de 100 años.
Se trata de la primera vez que una figura política con una verdadera especialización en arqueología realizaba unas declaraciones de este calado. Según el mismo Hawass, el problema principal radica en la exposición de las pirámides a los impactos de un clima cambiante y cada vez más extremo, ya que se encuentran al aire libre y expuestas a las inclemencias del clima.
No se trata del único monumento afectado, ya que en apoyo a las declaraciones del exmandatario otros científicos del país también han alertado de que tras 4.500 años, los efectos del cambio climático también podrían hacerse sentir sobre el Valle de los Reyes o la necrópolis de Giza, ambas zonas en las que, según las pinturas que representan animales los cuales nunca han habitado zonas desérticas como elefantes y jirafas, hace unos 5.000 años imperaba un ambiente húmedo muy distinto al de hoy.








