Durante los próximos tres meses la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York será adornada por un gran mural del artista brasileño Eduardo Kobra, un referente mundial de la pintura callejera.
La colorida obra es una donación de la misión permanente de Brasil ante la ONU con motivo del 200 aniversario de la independencia del país y se está instalando sobre la fachada de uno de los edificios más visibles del complejo donde se aloja la organización internacional, en la orilla este de Manhattan.
En esta ocasión el tema del mural es el desarrollo sostenible y, en particular, el concepto de dar respuesta a las necesidades del presente sin poner en riesgo la capacidad del planeta para hacer lo propio en el futuro, según explicó a los periodistas el portavoz de Naciones Unidas Stéphane Dujarric.
La obra muestra a un hombre y a una niña sosteniendo juntos un globo terrestre, con Sudamérica en el centro y envuelto en el símbolo universal del reciclaje.
Cabe mencionar que Kobra es uno de los artistas callejeros más conocidos a nivel internacional y sus obras, a menudo de carácter social, pueden verse, además de en Brasil, en numerosas ciudades de todo el mundo.
El grafitero brasileño ya había llevado a cabo varios grandes murales en Nueva York en los que aborda asuntos como la inmigración, rinde homenaje a los bomberos fallecidos en los ataques del 11-S o recuerda a figuras de la historia del arte y de la música.
A partir de la próxima semana llegarán líderes de todo el mundo para intervenir ante la Asamblea General.








