Debido a un defecto congénito, Otter tiene una parte de su cerebro expuesta, por lo que, como medida provisoria, le crearon un pequeño casco a medida para evitar cualquier golpe que pudiese agravar su condición.
Otter es un pequeño gatito que fue rescatado por el centro Baby Kitten Rescue, en Los Ángeles, Estados Unidos y no pudo haber caído en mejores manos. Esto debido a que los trabajadores del lugar lo han cuidado intensamente tras ver que venía con un defecto congénito.
Lo que le ocurrió a Otter fue que su cráneo no se formó completamente mientras se encontraba en gestación, por lo que, al nacer, esa parte de su cerebro quedó expuesta a diversos daños.

Es por esto que desde Baby Kitten Rescue lo llevaron a diversos especialistas y llegaron a la conclusión de que ese espacio abierto tendría que ser cubierto quirúrgicamente, pero debido a que Otter es muy pequeño aún, deben esperar a que se desarrolle por completo para intervenirlo.
Por esta razón, como medida provisoria, le crearon un casco a medida para evitar que se golpeara con ciertos objetos y paredes de su entorno, lo que ocurría regularmente porque su condición hace que tenga problemas de movilidad.

“Tenemos que mantener a Otter en un ambiente suave y acolchado para que no se caiga y se golpee la cabeza, lo que podría causar daño cerebral o ser fatal, ya que su cráneo está abierto”, explicó Caroline Grace, directora del refugio.
Las imágenes del accidentado gatito enternecieron las redes, donde diversos usuarios aseguran estar “obsesionados” con lo adorable que se ve Otter con su pequeño casco, dejando además mensajes de apoyo y consultando cómo donar para ayudar en su recuperación.

Por otro lado, a través de sus redes sociales, el refugio comentó que deberá usar el casco durante un año, para posteriormente operarlo y solucionar su problema de forma definitiva. “Como era de esperar, Otter era un ángel perfecto e hizo que todo el personal del hospital se enamorara de él”, indicaron.








