Joseph Henney vive con Wallygator desde el 2015 en Jonestown, Pensilvania (EE.UU), donde estos reptiles son legales. El animal pasea libremente por su hogar, pasea con su dueño, ven televisión juntos y hasta duermen en la misma cama, siempre manteniendo las precauciones necesarias.
Los animales como un gato o perro suelen ser los más populares entre las personas que buscan adoptar una mascota, o a una criatura como apoyo emocional. Joseph Henney, de 69 años, hizo la diferencia y optó por un caimán al que ha llamado WallyGator, tras conocerlo durante el 2015.
Todo comenzó cuando un amigo de Henney lo llamó para preguntarle si podía llevarle algunos caimanes que encontró en un estanque de Orlando, Florida (Estados Unidos). El hombre aceptó acoger a tres para después enviarlos a refugios, pero se quedó con quien es ahora su apoyo emocional.

WallyGator tenía solo 14 meses cuando fue adoptado por Henney, y desde entonces se han convertido en amigos inseparables. Como el hombre se dedica a cuidar reptiles como pasatiempo, sabe cómo tratarlos. Es por eso que su relación con el caimán ha florecido.
“Cuando vuelve la nariz hacia ti, eso significa que espera un beso“, contó a Washington Post. Wallygator ha crecido al mismo tiempo que el vínculo, pesando 32 kilogramos y luciendo unos filosos colmillos.
Como Henney vive en Jonestown, Pensilvania (Estados Unidos), puede cuidar del caimán porque son legales. De este modo, ambos miran la televisión en el sofá, van al mercado de agricultores y a cualquier sitio juntos, incluso duermen en la misma cama y Wallygator anda libre por la casa.
Además le ha creado cuentas en redes sociales como Instagram y TikTok, donde tiene 6 mil y 73 mil seguidores respectivamente. “Wally definitivamente no es el cocodrilo promedio”, comentó Henney al medio.

El anciano señaló que los reptiles en cautiverio pueden vivir 80 años o más. Respiran aire y aunque suelen pasar el tiempo en agua dulce, no dependen de ella para sobrevivir, sin embargo tiene su propio estanque portátil de 1.135 litros. “Me uní a él y me comprometí a cuidarlo”, dijo a Washington Post.
Para Henney, Wallygator ha sido muy importante en los momentos más dificíles, como cuando sufrió la partida de algunos familiares, el caimán estuvo a su lado. “Estaba deprimido y WallyGator comenzó a hacer cosas tontas para animarme. Cuando estaba en el sofá, tiraba mi manta al suelo“, dijo al medio. Incluso tiene su tarjeta que acredita que es un animal de apoyo emocional.

A pesar de que el hombre lleva una maravillosa relación con el caimán, sabe de los cuidados que hay que tener al respecto, por lo que no se lo aconseja a cualquiera.
“Es un caimán muy especial, pero no recomendaría que nadie tenga uno. Si no sabes lo que estás haciendo, te morderán“, explicó al periódico.

Aunque muchos creen que son lentos y no tan grandes, no hay que dejarse engañar. Los expertos aseguran que una mordida de estos reptiles es “increíblemente fuerte” y que pueden azotar a sus presas usando sus colas. Son pocos los lugares donde son legales como mascota, y aún así es importante tener esta información en cuenta.








