Pobladores de las zonas vulnerables del Valle de Sula viven en zozobra ante la llegada del invierno y el inicio de la temporada ciclónica.
Las personas tienen el temor de perder lo poco que han recuperado tras perderlo todo durante la ultima llena de de noviembre pasado con el paso de los huracanes Eta y Iota.
El temor esta muy justificado al visitar las zonas y encontrarse que los bordos no han sido reconstruidos, en otros lugares ni siquiera los pasos han sido restituidos y las autoridades no muestran la más mínima intención de hacerlo.








